Alcanzado nuestras metas

Alcanzado nuestras mestas

El reiki y la manifestación

Estamos en un universo infinito que no tiene principio ni final.

El planeta Tierra forma parte del Cosmos, que es infinito, pero la Tierra es finita, tuvo un principio y tendrá un final.
Los seres humanos terrestres somos entidades formadas de un cuerpo finito y de un espíritu infinito.
Nuestra mente es un instrumento muy poderoso del que Dios nos ha dotado para afrontar nuestra estancia en la Tierra; ella crea nuestros pensamientos, que son ilimitados, ya que tenemos la capacidad de pensar en lo que queramos, sin límites ni siquiera temporales, puesto que en la dimensión mental no existe el tiempo.

Al pensar, elaboramos ideas que, aunque sean abstractas, van acompañadas de imágenes mentales, y en este proceso generamos unas ondas energéticas vibracionales que al nacer la idea tienen poca intensidad.

Posteriormente, al repetir mentalmente una idea y recrear la imagen que la acompaña vamos aumentando paulatinamente la longitud de onda y la frecuencia de esta vibración. Cada vez que pensamos en ella, la vamos acercando al umbral perceptible por los humanos, de manera que llega un momento en que hemos coordinado todas las fuerzas y aumentado la vibración, de tal forma que la idea original se convierte en realidad.

Hemos creado realidad a partir de una idea, y así es como nosotros mismos creamos nuestra propia realidad, al estar continuamente pensando y generando ideas.

Si nos concentramos en una de ellas y la alimentamos con imágenes nítidas y repetidas con la suficiente persistencia le estamos diciendo al universo que cree esa realidad para nosotros.
Las ideas y las imágenes mentales son la materia prima para generar el futuro, y por ello, el futuro que imaginamos para nosotros mismos se convierte en realidad. Y en este proceso de conversión de las imágenes en realidad nos apoya el Universo, porque es respetuoso con nuestro libre albcdrío respecto a la libertad de elección de cada ser humano que nos permite cumplir nuestra misión en la vida.

La atención en una idea es manifestadora porque es energía concentrada, de forma que cuanta más atención prestemos a lo que queremos conseguir más real se hará para nosotros mismos y para nuestro mundo.

Cada uno de nosotros somos los responsables de las imágenes que creamos en nuestra mente, y este proceso de creación de imágenes
es el que conforma el mundo material, pero hay que tener en cuenta que el proceso de manifestación funciona igualmente para imágenes positivas que para imágenes negativas; por ello, es muy importante habituarnos a desechar las ideas negativas y alimentar nuestra mente con ideas positivas.
Dios nos creó con esta capacidad de manifestar nuestras ideas y nos ha dejado las instrueciones de la manifestación en el legado de los maestros y profetas de las distintas religiones:

Cualquiera que diga a esta montaña apórtate y lánzate al mar, y no dude en su corazón, y crea que aquello que dice va a suceder, tendrá cuanto diga.
Cualesquiera cosas que pidas cuando rezas, cree en que vas a recibirlas y las tendrás.

Originally posted 2014-05-19 16:36:43.

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