El Reiki y los ejercicios energéticos

El Reiki y los ejercicios energéticos

El origen cíe muchas enfermedades es un mal funcionamiento de determinados órganos producido por bloqueos en la circulación energética; por ello, si
procuramos mantener limpios y depurados la red de meridianos o canales de circulación de la energía contribuiremos a evitar las disfunciones que causan las enfermedades. Si se produce algún bloqueo u obstrucción en una vía energética el sistema puede hacerle frente a corto plazo con algún método de compensación, pero si no se elimina la causa del bloqueo desembocará en una enfermedad física o mental.
Los antiguos orientales comprobaron que se podía manipular y dirigir la corriente energética de nuestro cuerpo para retrasar el envejecimiento y transmitirla de una persona a otra para sanar y curar muchas enfermedades.
Las artes marciales, el yoga, el Tai-Chi, el Qui-Gong o Chi-Kung son disciplinas que han Sistematizado ejercicios y métodos para facilitar la circulación energética a través del cuerpo físico, para mantenerlo sano y ponernos más en contacto con nuestra parle espiritual.
En Reiki se trabaja con la Energía Universal y por ello todas sus técnicas de manipulación de la energía son útiles porque nos ayudan a acumular, canaliza! y transmitir la energía.
1. Postura de abrazar el álbol
Es una de las más sencillas y sin duda la más potente posición de acumulación energética si se mantiene el tiempo suficiente. De pie con las rodillas dobladas, el tronco recto, la cabeza alineada con la columna vertebral y el mentón retraído para estirar la nuca, colocamos los brazos paralelos al suelo y doblados por los codos como si abrazáramos un árbol o sujetáramos una pelota.

Respirar lentamente y permanecer en esta postura todo el tiempo que se pueda. Comenzaremos con 5 minutos c iremos aumentando progresivamente hasta llegar a los 20 minutos.
Concentramos nuestra atención en el Tan-tien, punto energético situado 3 centímetros por debajo del ombligo.

Postura de abrazar el árbol

Postura de abrazar el árbol

2. La Posición hui yin o elevación

El punto Huí Yin está situado entre la zona sexual y el ano. Al contraer los músculos del ano cerramos una puerta de salida de la energía y estimulamos el punto Hui Yin que impulsa la energía hacia arriba por la columna vertebral a través del meridiano.
Este movimiento lo podemos potenciar si a la vez realizamos una contracción del bajo vientre.
3. Posición de la lengua en contacto con el paladar

Ésta es una postura clásica en varias disciplinas orientales Chi Kung, kundalini yoga y Pranayama yoga.
Al poner la punta de la lengua en contacto con el paladar se comunican dos meridianos:
el da mal, que es el meridiano o vaso gobernador, por el que circula energía yang, que empieza en el extremo del cóccix y sube por la columna vertebral y parte posterior de la cabeza pasando por el punto Bai Hui, situado en el extremo superior de la cabeza, y acabando en los dos dientes incisivos superiores; y el rennuil, d meridiano o vaso de la concepción, por el que circula energía yin, que comienza en el punto Hui Yin y sube por la parte delantera del cuerpo hasta acabar en los incisivos inferiores.

(En India se les llama ida y píngala. Ida es femenino y circula hacia abajo; píngala es masculino y circula hacia arriba entrelazándose ambos alrededor de un eje central llamado sushumna, que es el canal energético principal que va del chakra de la raíz al chakra corona, y coincidente con la columna vertebral en el pía no físico, dejando a los chakras en el centro de los bucles.)

Al quedar comunicados los dos meridianos y finalizar la postura Hui Yin se cierra el circuito de circulación energética de la órbita microcósmica dentro de nuestro cuerpo, de forma que al inspirar, la energía yang sube por la columna vertebral hacia la cabeza por el canal du-mai o vaso obernador que termina en el paladar, a través del puente de la lengua pasa al canal ren-mai o vaso de la concepción, y con la espiración comenzamos el descenso hasta el punto Hui Yin, donde comienza un nuevo ciclo con la siguiente inspiración.
Al principio realizaremos 10 o 12 ciclos lentamente hasta que seamos conscientes de la bola energética que se mueve dentro de nosotros; cuando practiquemos más veces realizaremos unos 20 ciclos.
En Reiki procuraremos realizar unos ciclos antes de cada sesión y de las sintonizaciones y si es posible mantendremos la postura Hui Yin y la lengua en contacto con el paladar durante las sesiones y las sintonizaciones.

4. Dejar los dedos de las manos sueltos

Dejar los dedos de las manos sueltos

Dejar los dedos de las manos sueltos

 

 

A esta postura de las manos se le llama la boca del tigre y produce un espontáneo fluir de la energía hacia las manos y las puntas de los dedos, que percibiremos claramente en forma de cosquilieos y vibraciones.
Al realizar una sesión colocaremos las dos manos unos 15 centímetros por encima del paciente y dejaremos los codos en suspensión y los dedos sueltos y caídos por la fuerza de la gravedad, notando cómo esta posición favorece el flujo de la energía hacia los dedos y hacia el paciente, porque cada dedo
tiene puntos de origen o de terminación de meridianos de los brazos, y la energía pasa del tronco hacia los brazos y los dedos y de éstos al paciente.

 

 

 

 

 

5. La órbita microcósmética
Se trata de una combinación de las técnicas anteriores:

De pie o sentados, contraemos el ano, colocamos la lengua contra el paladar, inspiramos y visualizamos cómo la energía sube por la columna vertebral hasta la cabeza, retenemos unos segundos y empezamos a espirar visualizando cómo la energía pasa por la lengua y baja por el pecho hasta el abdomen y el punto Hui Yin, donde comienza un nuevo ciclo con la inspiración.
Notaremos como un cosquilleo que recorre el camino indicado y después percibiremos una bola luminosa que circula por este circuito siguiendo nuestras órdenes (la energía sigue a la mente).

Con la práctica, la órbita de circulación microcósmica se pondrá en funcionamiento con sólo pensar en ella.

Originally posted 2014-05-22 14:55:56.

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