Explicación del Yo Soy

Explicación del Yo Soy

«Yo Soy»

La oración y la meditación son el camino para acercarnos a la Luz y realizar el propósito de nuestra vida, que es crecer y avanzar hacia
la consciencia de nuestras propias cualidades divinas, y esto lo conseguiremos acercándonos mediante la oración y la meditación a la realidad espiritual que existe dentro de cada uno de nosotros.

Sabemos que somos espíritu y que nuestro destino final es disolvernos en la Luz y formar parte de la Unidad Cósmica Divina.

Con la meditación y la oración nos aislamos de la confusión exterior y nos acercamos a la paz del espíritu, de forma que su práctica nos hace más fuertes para superar los problemas y preocupaciones humanas.
Comprendemos que las cosas materiales son ilusorias y que los problemas que nos abruman son sólo sombras que debemos atravesar para disciplinar nuestros cuerpos físicos y sutiles con la finalidad de elevar nuestra frecuencia vibratoria para poder ser recibidos en la Luz.

La oración «YO SOY [di tu nombre], DIOS Y YO SOMOS AMOR», es mi oración preferida y a la vez un manirá, que simboliza las realidades básicas y eternas, y su repetición encierra un gran poder sanador de nuestros cuerpos físicos, mentales y emocionales aumentando a la vez la autoconfianza y el poder interior.

Jesucristo dijo: «Dios y yo somos uno»; por ello, esta oración simboliza nuestra individualidad y a la vez la pertenencia a un Plan Divino, recordándonos que dentro de cada uno de nosotros hay una chispa divina que nunca se extinguirá.

Simboliza también la comunión con Dios al decir «DIOS Y YO SOMOS AMOR».

Es una oración poderosa que reivindica ante mí mismo mi individualidad y el poder que se deriva de mi libre albedrio, que es la única pero también la más poderosa herramienta de la que dispongo para sanar mi karma y avanzar hacia la Luz, la cual nadie me puede usurpar.
Yo soy fuerte espirilualmente y nada me puede dañar.

Mediante la repetición de esta oración llegamos a Interiorizar estas realidades y a comprender el poder de nuestra individualidad y lo grandioso de nuestra unicidad. Jesús también dijo: «Mi padre y yo somos uno», y con esta oración reafirmamos constantemente esta realidad, de forma que al insertarlo en nuestra mente consciente abrimos la puerta principal al poder sanador que consiste en la comprensión e interiorización de que tú eres parte de Dios y que sanas a través de lo divino que hay en ti, porque Dios y tú lo queréis así, y este poder sanador se manifiesta al transmitir la Energía Universal a ti mismo y al corazón de las personas en las que te concentras.

Originally posted 2014-05-19 16:20:01.

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