Meditación del desapego

Meditación del desapego

Cuando nos sentimos impulsados por un deseo no debemos dejarnos llevar sin más hacia el.

El principio del camino del desapego es la toma de conciencia de la situación y estar preparados para enfrentarnos a ellos.
Observar desapegadamente el objeto de nuestro deseo, analizar por qué nos atrae y meditar en el hecho de si su consecución nos va a proporcionar más felicidad, más satisfaceión y más unión, o si por el contrario nos va a seguir produciendo más desasosiego y más insatisfacción al comprobar que después de alcanzado no ha colmado nuestras expectativas de felicidad y de satisfacción íntima.
Ahora párate, respira lentamente centrándole en la inspiración y la espiración, realiza cinco series de diez respiraciones y recuerda algún deseo que hayas perseguido compulsiva mente y analiza qué porción de satisfacción te produjo.

¿Mereció la pena?
¿Te alegró?
¿Te causó satisfacción y placer interno o únicamente te sirvió para reforzar tu ego?
¿Te hizo más feliz?

Ahora recuerda algún momento o situación en la que verdaderamente te sintieras conectado con lu Yo Superior experimentando la sen-
sación de ser Uno con el Todo y de formar parte estructural del Universo; en este estado te encuentras conectado e integrado, irradiando
y recibiendo energía y amor por todos tus poros y te colma una sensación de expansión espiritual que te hace más liviano y que te disuelve con el Cosmos.

Piensa y analiza si esa sensación fue producida por la consecución de algún deseo o fue formada en una meditación o en algún momento de dar amor y compartir compasión con los demás. Con toda probabilidad fue un acto de desapego y de amor lo que te produjo más satisfacción auténtica y más sentimiento de pertenencia y disolución en el Todo.

Disfruta este estado e interiorízalo para plantar en tu interior la semilla de que el desapego de los deseos nos hace más fuertes y mejores.

Piensa ahora en tu realidad actual.

¿Ardes en el fuego interno de la ilusión que te producen los deseos?

El no desear y la falta de apego a los deseos te dará más libertad, más felicidad y más satisfacción.
Observa desapegadamente cuáles son tus motivaciones, cuál es el impulso que te mueve.

¿Qué es lo que te impulsa a actuar?
¿Cuáles son los resultados de tus acciones?
¿Te crean más paz, más felicidad y más sosiego?

¿Te crean karma positivo o negativo?

Repasa las motivaciones de tus acciones en los últimos días y analiza su causas y efectos y ahora, como parte del Todo que eres, obsérvate
desde el punto de vista de un observador imparcial y analiza si esas acciones y sus causas las colocarías en la parte de la balanza que produce karma positivo.

Comprueba si las motivaciones de tus acciones son el apego a los deseos o no, contrastando dos situaciones concretas: una, en la que actuaste motivado por el apego a algo, y otra, por el amor y la compasión.

¿Cuál de ellas te produjo más satisfacción?
¿Con cuál de ellas creaste karma positivo?

Observa que el desapego y el desprenderte de las ataduras de tus deseos te producen paz y sosiego y le acercan a la Luz.

Tu Yo Superior no puede satisfacerse con tus deseos. Tu ego tampoco porque siempre quiere más.

¿Estás aquí para satisfacer deseos o para crecer y evolucionar realizando acciones que te hagan avanzar en el camino de la Luz?

Sólo tu Yo Superior es el juez de tus acciones.
Por ello escucha siempre lo que te dice tu conciencia, que sabe.

Originally posted 2014-05-19 16:04:02.

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